«Somnolescencia» (o cómo la falta de sueño puede hacer que tu ánimo y tu confianza no sean tan buenas como te gustaría)

11/10/2019 13:10:04

¿Te imaginas encontrar un remedio para los problemas de atención? ¿Una píldora que te llenase de confianza? ¿Un antidepresivo que subiera tu ánimo y redujera de forma eficaz la ansiedad y el estrés?

Pues bien, todo eso existe. Y no es una píldora ni un tratamiento médico, sino algo que tienes a tu alcance todos los días y que se llama sueño.

Por desgracia, el sueño no está muy de moda. De hecho, podríamos decir que está totalmente pasado de moda. Si hace unos años echarse una buena siesta, dormir hasta tarde y descansar bien eran muestras de estatus social y económico solo al alcance de millonarios y estrellas de Hollywood, hoy en día cada vez hay menos personas que se ocupen de dormir todo lo que deberían.

La desvalorización del sueño ha llegado hasta el punto de convertirse en una de las epidemias del siglo XXI y, según los estudios, aunque esta afecta a todas las edades, ataca de una manera muy especial a los adolescentes. La falta de sueño es un problema tan importante y extendido que algunos expertos1 no dudan en rebautizar la adolescencia como «somnolescencia».

La televisión y, sobre todo, el ordenador y el teléfono, YouTube y las redes sociales parecen ser los principales responsables de que los adolescentes de tu generación tengáis un problema serio con la falta de sueño. Es un problema importante, y no solo porque los padres digan que hay que dormir. Es un problema serio porque los estudios científicos están encontrando datos muy interesantes que demuestran que las horas que robas al sueño para mirar tu teléfono o tu ordenador tienen un impacto muy negativo sobre tu bienestar.

Las horas que robamos al sueño repercuten negativamente en la capacidad para prestar atención y concentrarnos.

Falta de atención

La atención es la capacidad para dirigir nuestro interés y nuestra inteligencia hacia aquellas cosas que son importantes para nosotros, como, por ejemplo, una explicación del profesor o una pregunta trampa en un examen. No es de extrañar que los adolescentes que duermen menos horas tengan problemas de atención, ya que el sueño es un mecanismo básico de reparación cerebral. Dormir tiene una función básica que consiste en restablecer los niveles de energía del organismo y permite «resetear» el cerebro para comenzar el día con todos los sistemas en pleno funcionamiento. Si después de un intenso día de instituto, exámenes, estudio y vida social no ofreces a tu cerebro el descanso que necesita (que es dormir al menos ocho horas), al día siguiente no estará descansado y no podrá desempeñar una de sus funciones más importantes…: prestar atención.

Ansiedad

La ansiedad es, junto con el estrés, el principal problema de salud en la adolescencia. Las clases, los deberes y los exámenes, sumados a la presión social, hacen que muchos chicos y chicas sientan mucha presión y no tengan la confianza y la seguridad necesarias para sobrellevarla. Sin embargo, al contrario de lo que se piensa, la ansiedad no aparece cuando tenemos demasiado trabajo o responsabilidades, sino que es el agotamiento lo que hace que se dispare. De hecho, algunos estudios2han encontrado que los adolescentes que por la noche dedican más tiempo a estar conectados a internet son los que más problemas de ansiedad presentan. En otras palabras, no tienes ansiedad por trabajar mucho, sino por descansar y desconectar poco. Ocho horas de sueño reparador cada día son el mejor antídoto para evitar la ansiedad y los problemas de confianza.

 

La falta de sueño tiene un efecto silencioso pero impactante sobre nuestro estado de ánimo.

Bajo estado de ánimo

¿Qué relación puede haber entre el estado de ánimo y la falta de sueño? Pues la hay, y mucha. Al fin y al cabo, el sueño es un sistema de «reseteo» que nos permite reajustar nuestras funciones corporales a niveles óptimos. Si cada día recargas tu teléfono porque, si no, no funcionaría, tu ánimo también necesita cargarse durante al menos ocho horas para poder funcionar con la batería llena y no con el modo «ahorro de energía». De hecho, ciertas investigaciones3 han encontrado datos fascinantes sobre esta relación entre el sueño y el estado de ánimo. No solo dormir pocas horas hace que tu ánimo funcione con el modo «ahorro de energía», sino que también sabemos que son los adolescentes que dedican más tiempo y se implican emocionalmente más en las redes sociales los que tienen una autoestima más baja. Por decirlo de otra manera, si pones todo tu esfuerzo y todo tu interés en lo que la gente piensa y opina de ti, puede que ganes muchos amigos en las redes sociales, pero… ¿no crees que eso hace tu autoestima cada día un poco más frágil y vulnerable?

Estoy seguro de que te has reconocido a ti mismo y a tus amigos en muchas de estas situaciones: en la del que dedica tiempo a los amigos de las redes sociales, en la del que se pasa horas mirando el móvil para descubrir al día siguiente que se levanta agotado y sin capacidad de prestar atención o en la del que empieza el día con el ánimo en modo «ahorro de energía». Si quieres salir de la «somnolescencia» y disfrutar de tu adolescencia, hay una forma muy sencilla de lograrlo: apaga el móvil y duerme ocho horas diarias.


[1] H. Cleland Woods y H. Scott, «#Sleepyteens: Social media use in adolescence is associated with poor sleep quality, anxiety, depression and low self-esteem», Journal of Adolescence, vol. 51 (2016), pp. 41-49.

[2] C. T. Barry, C. L. Sidoti, S. M. Briggs, S. R. Reiter y R. A. Lindsey, «Adolescent social media use and mental health from adolescent and parent perspectives», Journal of Adolescence, vol. 61 (2017), pp. 1-11.

[3] A. Radovic, T. Gmelin, B. D. Stein y E. Miller, «Depressed adolescents’ positive and negative use of social media», Journal of Adolescence, vol. 55 (2017), pp. 5-15.

 

 

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